El Ché está echando raices
En miles de horas de trabajo voluntario de hombres, mujeres y escolares, se construyó el Conjunto Escultórico Monumentario Ernesto Che Guevara, a la entrada de la ciudad de Santa Clara, por la Autopista Nacional; zona que debe convertirse en el futuro centro de la capital provincial. La obra monumental que se inaugurara el 28 de diciembre de 1988, se comenzó a construir el 14 de junio de 1987 como tributo del pueblo de Santa Clara al Comandante Guevara, en ocasión de cumplirse treinta años de la Batalla de la cual él fuera su artífice principal.
Este complejo escultórico, que se conoce en el pueblo como "Plaza del Che" está conformado por plaza, tribuna, museo y memorial, y se ubica en la nueva vía nombrada "Avenida de los Desfiles", pues por ella circulan miles de personas en los actos que allí tienen lugar.
La obra en general fue proyectada por el arquitecto Jorge Cao Campos y el escultor José de Lázaro Bencomo (Delarra). El Museo contó con el talento de la arquitecta Blanca Hernández Guivernau, mientras que la museografía estuvo a cargo de José Ramón Linares Ferrera, Especialista Principal de esa materia en el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, y la museología fue responsabilidad de los especialistas de los Museos de la Revolución y el dedicado al Comandante Ernesto Che Guevara.
La plaza, un parque urbano con capacidad para más de 80 mil personas, está concebida para actividades político culturales, y es también lugar de paseos y descanso de los santaclareños. Está rodeada de 60 palmas representativas de los años que cumplía el Che en el momento de la inauguración. Las figuras del pavimento son alegóricas a la unidad entre los hombres y los pueblos del mundo. Al final de la misma, dos fuentes simbolizan las estrellas de los grados de Comandante del Che.
La Tribuna, con una extensión de 2 mil metros cuadrados tiene capacidad para 900 personas. La componen, además, otros elementos que ofrecen sobriedad y fortaleza al conjunto monumental, tales como una escultura, un mural y varias jardineras.
Realizada por Delarra, la estatua en bronce del Comandante Ernesto Che Guevara se levanta sobre un pedestal de 16 metros de alto, (de ellos 10 metros visibles, tapizados en piedra y 6 metros en la planta baja, tapizados en mármol verde). La figura mide 6,80 metros y pesa 20 toneladas. Está orientada de tal forma que mira hacia la loma de San Juan, en la serranía del Escambray, así como a la América del Sur.
La figura del Che parece estar en movimiento, con su uniforme guerrillero, su brazo enyesado y su fusil M-2, tal como aconteció su entrada a Santa Clara.
El mural tiene 108 metros cuadrados. Está ejecutado en hormigón, arena sílice y cemento blanco. Se observan en el relieve imágenes alegóricas a diferentes etapas de la lucha: desde la Sierra Maestra, la invasión a occidente, las figuras de Camilo y Fidel o el Escambray, hasta la Batalla de Santa Clara, la toma del cuartel 31, el descarrilamiento del tren blindado y el símbolo de la ciudad liberada.
Las Jardineras, de seis y dos metros de alto, constituyen una permanente ofrenda floral al Che, con fragmentos de sus más importantes discursos y la carta de despedida que le dirigiera al Primer Ministro Cubano Fidel Castro y al pueblo de Cuba en su partida hacia "otras tierras del mundo".
El Conjunto lo compone, también, un museo que atesora una basta documentación, fotos y recopilación de objetos personales utilizados por Ernesto Guevara. Se encuentra en la planta baja del complejo y tiene un área de 391 metros cuadrados. Muestra diferentes etapas de la vida del Che, desde su nacimiento y desarrollo como niño, hasta el hombre que con el tiempo se convertiría en símbolo de estas generaciones. También pueden observarse allí objetos y documentos pertenecientes a otros destacados combatientes que estuvieron junto a él.
Enfrente se ubica el Memorial, que desde el 17 de octubre de 1997 guarda los restos del Comandante Ernesto Che Guevara y sus compañeros de la guerrilla boliviana. El recinto ha recibido ya en dos ocasiones los restos mortales de mártires de la gesta sudamericana, encontrados y trasladados hasta aquí, donde recibirán eterno tributo cubano y latinoamericano.
En un ambiente modesto y solemne, pequeño pero grande, húmedo y sobrecogedor, se representa el escenario agreste y duro en el que se desenvolvió la guerrilla. Puede ser un refugio, un tramo de selva o una cueva llena de sobriedad. Una llama eterna flamea a la memoria de los héroes y una réplica de bosque de la América Latina recuerda los escenarios del Guerrillero de América.
Desde su inauguración hasta la fecha, el Memorial y el Complejo Escultórico en su totalidad han recibido más de un millón 300 mil visitantes de 105 países. Concede también visitas dirigidas y especializadas y asesoramiento a los investigadores del ramo.
Los especialistas que trabajan en él desarrollan un amplio plan de actividades con la comunidad circundante, como los proyectos de extensión cultural, que se celebran mensualmente a través de conversatorios y conferencias.
Otros programas se vinculan a numerosas escuelas santaclareñas de todas las enseñanzas. Cada una se identifica con un guerrillero y se establecen encuentros con los familiares de estos, colocan ofrendas florales y realizan eventos de conocimientos.
El tiempo ha pasado y el bronce de la estatua majestuosa ha manchado el pedestal de piedra, dejando una huella inconfundible; una marca de color verdoso como de muchas lluvias. Pero nadie se ha atrevido a corregirlo, porque es más fuerte el rumor que se extiende por el pueblo: el Che está echando raíces.
1 comentario
Anónimo -
la edicion de Abril de
www.AndresRivero.com
Cuba de verdad